Tuesday, April 18, 2006

Cantantes Decadentes


YA WEON ESTA GRABANDO!!!!!!!!!! -dijo una voz...

Empieza a tocar no más que yo te sigo -dijo el otro.
Una botella de Chardonnay, el pez inmolado con fideos con pesto en Semana Santa, más el pisco sour de aperitivo ya hacía mella en sus alicaidos y decadentes cuerpos. Sin embargo faltaban temas y había que asesinar el tiempo -antes de que este cobrara su horrible tributo. Carlitos y Pablito, par de weones guitarreros, tenían imperiosamente que aplicarse a los 6 temas que faltaban para salir de gira por la ciudad. Un desastre ad-portas... remediable por cierto, con algo de talento... Y ahí partió todo, más o menos así...
Podria ser
todo el tiempo que imaginas
cada dia pienso en ti y no se porqué
Donde estará tu corazón...

Cada vez que miro a tus ojos
recuerdo que algo que no se decir
Miro siempre y nada puede suceder...
Pero algo dices quieres entender
Todo el tiempo pasa y no mlo vi nacer
Sentimiento en tu piel

Cada dia veo tus ojos renacer
En mi cama no brilla nunca mas el sol
Cada dia puedo tus manos retener
pero siento que algo pasa en mi interior

Cada dia vienen tus labios hacia mi
Cada dia puedo mirarte y decidir
Que algo nuevo viene tras de un corazón
Nada pasa entre los dos

la la la la la la laaaaaaaaaa

La guitarra se fue perdiendo en lo oscuro de la cinta, llevandose de paso para la salud de los aludidos, su pseudo y rasca bossa-nova de cuarto enjuague.
-Ya está- expresó Pablito a modo de sentencia bíblica- Hay un tema nuevo ya...
No supieron si sentirse genios o irse a la mierda en bote y por voluntad propia. El punto es que la gira los esperaba y pese a que el Transantiago redujo considerablemente los recorridos de estos Sin Bandera regados con pipeño, aun la periferia les daba las monedas necesarias para inmolar pescados y mantener el cuerpo. Aunque sea solo en Semana Santa.

Monday, April 17, 2006

Los 80's: !Sesenta minutos de cinta!


Cierta mañana apareció ante el edredón de mi cama una cinta. De marca TDK y con esa apariencia que tenían los cassetes cuando eran amos y señores de los parlantes de todo el planeta, la grabación tenía escrita con mi letra infantil un tanto subnormal "Rock Shileno" e inmediatamente la reconocí como el primer registro musical que grabé en mi tierna infancia. Se anduvo dando vuelta una buena cantidad de meses por mi pieza hasta que una mañana de esas que uno divisa que se van a tornar en algo asqueroso, decidí ponerlo en mi walkman y partir a la pega en la micro de todos los días. Chistoso fue, por decir lo menos, encontrarme con un engendro chileno-argentino en el que se destacaba el twist deslavado de Valija Diplomática, los versos subnormales de Scaramelli (¡Como pude escuchar algo así, dios mio!), una Fabiana Cantilo harto más rica que ahora -y jurandose Joan Jett, que es lo más importante- más toda la hediondez creativa de un grupo como Los Prisioneros.
En fin la cinta giraba en el reproductor y mientras El Baile de Los que Sobran retumbaba por los parlantes, una voz stereo apareció en la grabación bramando con un dejo de ultratumba; ¡¡¡SENSACION F.M!!! radio calameña que en esa época, tocaba lo que le llevaba en las discos... los "llitmos de moda..."
Y todo pareció caer por su propio peso. Las fiestas de colegio, los primeros kikoretes con la minas. La Vieja Violeta -ser malvado- y sus palos en la raja para quien se portara mal en la sala. Los autos Burago que alguna vez surcaron el flexit de la casa de una pieza que ocupábamos en la calle Domeyko. Las amistades infantiles dispuestas a parar ruedas de sus bicicletas ante cualquier montículo. Tantas cosas como esas fueron barridas de improviso por aquella basura musical que en cierto dia de 1987 quedó plasmada en ese verdadero -y putrido- documento histórico.
Sin embargo no todo podía ser tan malo. En el lado b de la cinta -y grabado directamente de Radio Galaxia- venía quizas el mejor tema -sin nombre por cierto- que alguna vez grabó esa repelente banda llamada Virus, más unas versiones de 12 pulgadas -bastante digeribles por cierto- de los éxitos de Soda Stereo.
En fin los "exitos radiales" fueron pasando uno a uno, al igual que múltiples instantes de la vida que afortunadamente forman parte del anecdotario chistoso-oligofrénico que todos cargamos a través de nuestra infancia. Un par de años más tarde -y con una dosis de buena cueva- llegó REM, lo cual nos salvó de arder en el infierno de nuestras primeras aproximaciones a la música.
Ya lo decía Todd Rundgren: "Lo unico que agradezco de haber estado en el colegio, es que pude matar el tiempo aprendiendo a tocar la guitarra". Hoy pensaba que lo relatado anteriormente fue el clic primario para terminar en algo parecido a eso.

Friday, April 14, 2006

El Poder (pt.4)


La vi... pensé en la devolución de impuestos. Grandioso. Un par de meses. Un precio alcanzable...

-Quiero probar un par de guitarras- dije no sin cierta premura.

-¿Cuales? -me dijo el dependiente de la tienda.

- La Firebird que está en vitrina y la SG que tienes colgada ahí, le manifesté con cierta impaciencia.

-Ok, espera que terminen de probar la Les Paul y las pruebas, manifestó mirando de improviso a un ser con cara de perno y manos grasosas que en ese momento aporreaba una Les Paul negra, una custom deluxe según decia el cartel que colgaba vivamente del atril.

-¿Por qué no se irá este weon? -pensaba yo a medida que pasaban los minutos. Al wea sólo le faltaba ponerse a tocar algún temita de esa basura sin remedio llamada Maná y llorar mierda como un rio. Gracias a Dios (hoy crucificado) un par de minutos dejaba el instrumento en el colgador, mientras la mirada del dependiente -del tipo "raspate de aquí xuxetumadre"- lo invitaba con toda cordialidad a salir del local.

Y como chanchito en el barro me ubiqué en el taburete, mientras el dependiente llegaba con la fabulosa Firebird.

Era un modelo antiguo, de tres cápsulas humbucker, de las chiquitas. Roja como globo de cumpleaños, ese fabuloso instrumento concebido por el diseñador de automóviles Ray Dietrich a fines de los 50's se posó en mi regazo como una gacela. Tenia un tremolo antiguo y se escuchaba muy bien, mientras que mi reflejo en la ventana -más los brillos nacarados del instrumento- me hacía sentir como esos viejos que tocan boleros en el Cinzano de Valparaiso.
Pero cuando ya me encontraba levitando a 10 centimetros del suelo escuchando la mentada Firebird, salió de mi boca la pregunta fundacional y como un aviador en caida libre me estrellé en el suelo.


-¿Cual es el precio?

-395 lucas manifestó.

Entonces como aquella niña a quien uno ha joteado durante años, y como una bofetada te enteras que pololea con el weon que se pasea en moto por la puerta del colegio, bajé la mirada, la guitarra volvió a su atril y haciendo la del picado murmuré por dentro ... siiii suena bien, pero las clavijas son harto feas. Y me olvidé del asunto.


II

Acto seguido levanté mi cabeza y la Diabla estaba ahi. Me paré para mirarle el poto- como viejo verde al entrar a un topless- y como viejo verde me la calcé en el regazo. Como viejo verde la repasé con rasgueos pausados y como viejo verde la sentí comoda entre mis manos. Como viejo verde la maniobré en todas sus perillas y como viejo verde la hice bramar hasta que los vidrios crujieron. Le saqué algunos acordes y pude percibir que ella se sintió cómoda conmigo.

Como buen viejo verde -y esbozando una sonrisa socarrona- la puse en el atril... Haciendole un gesto me despedí de ella -después de preguntar su precio- como diciendo "hasta el próximo mes, lleina mía". Y pasaron las semanas y meses. Y como buen viejo verde, nunca más la volvi a ver.

Tuesday, April 11, 2006

Una pequeña crónica cagona


Cierto día, mi vieja se apareció a la hora de almuerzo con una cara tal que parecía que hubiese visto al Diablo acariciandose las bolas. Se sentó en la mesa de la terraza y con una evidente y al mismo tiempo extraña preocupación me miró a los ojos.

-De todas las cosas que he visto en Santiago, lo que vi hace un rato –dijo asumiendo un tono dramático y policial- fue la peor. Hoy en la mañana caminaba por Agustinas buscando una casa de cambio. Cerca del mediodía, y justo al frente de un local de Domino’s, un picante arrimado a la vereda, de un momento a otro comenzó a rascarse el poto. Segundos más tarde y comodamente sentado en la cuneta, el tipo se bajó los pantalones y comenzó a CAGAR a vista y paciencia de todo el mundo. Yo en los casi cincuenta años que llevo viniendo a la capital, nunca en la vida había visto algo semejante... expresó con los ojos blancos.

-Bueno mamá –le interrumpí yo- así es la vida en las ciudades grandes. Hay tanta gente que no tiene ningún water en donde hacer sus necesidades –le agregué- al tiempo que me acordaba de unas plastas descomunales en un pasillo del Metro que un día me dieron la bienvenida cuando me bajaba de un bus proveniente del Calama. Después de esto me encogí de hombros y seguí preparando el postre para el almuerzo, en medio de cierta indiferencia....

Pero eso sólo fue hasta un par de noches atrás. Transitaba por Huerfanos casi al llegar a Cumming como a eso de las 8:20 de la noche cuando al cruzar un auto que se encontraba estacionado, me encontré a un tipo con el ceño fruncido, los pantalones abajo –y a quien sólo le faltó decirme buenas noches- muy agachado en la calzada, horadando el concreto con unos suruyos de color y textura indeterminadas. Frente a él unos lulos de papel hechos con las paginas centrales del Diario La Cuarta se mantenían en la quietud como quien aguarda su muerte ante el peloton de fusilamiento.

Pese a que la dantesca escena no duró más de un segundo, debo admitir que quedé helado. Apuré firmemente el paso, le sonreí a unas liceanas que se dirigían al lugar de los hechos y a un par de gringas que se cruzaron en mi caminata. Todas ellas iban a paso raudo a encontrarse con el sujeto en cuestión que -según calculaba- aun se mantenía en su repulsiva y a la vez humana posición. También recordé las palabras -y lo que es más importante- la cara de mi madre un par de semanas antes. Una vez más me di cuenta de que la Juana siempre tiene la razón.

Sunday, April 09, 2006

El Poder (pt.3)


- Pasa y sientate- dijo Emilio poniendo en la mesa del velador la taza de té que momentos antes había servido en la cocina.
- Esta weá me llegó ayer no más por amazon.com- manifestó poniendo una cara y una levantada de cejas de quien se hubiese provisto de pitos prensados en mirra como para todo un año.
-Venía junto a unos discos de Minutemen y de los Kinks -agregó- No perdamos más tiempo- dijo el dueño de casa, quien sacó el disco de la caja y lo insertó en el cd player.
Los dos primeros temas no eran nada extraordinario. Era algo que si bien era muy bueno, no era distinto a lo que uno podía esperarse de cualquier banda hardcore de comienzos de los 80's. Eso si que se podía adivinar tras sus acordes, una fuerza avasalladora que momento a momento te iba arrastrando a una extraña comunión con los parlantes del equipo.
Pese a ser acustico, en el tercer surco del disco, -llamado I Never Talk To You- un extraño cosquilleo se apoderó de mi y el pegajoso coro salió de mis labios como si las palabras tomaran vida propia.
Desde el tema siguiente, las blancas paredes de la habitación de Emilio se acercaban como invitándome a romperlas a cabezasos, mientras la Flying V de Mould y los grandiosos alaridos de Hart hacían vibrar cada vez más las ventanas de la habitación de mi amigo.
Las letras eran algo espantoso. Niños que mediante sus juegos, sus sueños y su realidad del día a día se van evadiendo de sus padres. Alcoholicos, psicóticos y maltratadores.
A partir del quinto tema ya guardamos con Emilio un silencio sepulcral. Un punto fijo en el rincón más escondido de la pieza era el único refugio frente a una fuerza que a cada momento amenazaba por desbordar todo el mundo que circulaba a través de nuestros oidos.
De ahí en adelante todo -absolutamente todo lo que pensaba respecto a la música rock- comenzó a cambiar de sitio. Una hora más tarde cuando los veintitrés temas llegaban a su fin, terminé el té que estaba en la mesa, sin tener nada más que decir. Pesqué la copia del disco y la metí en el bolsillo. Salí a la calle y no escuché nada más de música en lo que todo quedaba del día. Solo pensé que tres pendejos del Minneapolis de los años 80, más conocidos como Husker Du, cambiaron, durante esa hora y tanto que dura aquella demolición llamada Zen Arcade mi forma de mirar al mundo, de describirlo o simplemente mandarlo a la mierda.

Thursday, April 06, 2006

I Just Wasnt Made For These Times




Siempre me he preguntado sobre que hubiese pasado si en vez de nacer en 1976, hubiese llegado a este mundo unos 20 años antes. Algo así como a mediados del gobierno del Caballo Ibañez, donde faltaba el azucar, racionaban el agua y la escoba de su gobierno representaba -hasta ese momento- el hombre más sanguinario que alguna vez tuvo participación en el historia de Chile.
Sin lugar a dudas que mis huesos estarían enterrados en Peldehue. Mi cuerpo se habría fundido con el mar luego de las matanzas del putsch militar del 11 de septiembre. Pero habría disfrutado de los inicios de la música rock y hubiese coleccionado los suplementos dominicales de Puro Chile. Me habría cagado de risa con las preguntas del Paco Lira en la Entrevista Impertinente, y hubiese recorrido el país a pie o a bordo de aquellos trenes que surcaban el Valle Central ante los saludos de aquellos que bajo la UP saltaron al gobierno y dejaron de ser los postergados de siempre.
Sin lugar a dudas hubiese saboreado las empanadas y el vino del experimento socialista del Chicho Allende.
Me hubiese comprado los discos de los Doors y y talvez hubiese terminado en NYC sentado en la puerta del sucucho de Andy Warhol reventandome los oidos con la Velvet Underground. Habría pelado el cable con Victor Jara y hubiese disfrutado de la hospitalidad de Neruda, su casa en la playa y su Citroen DS de 1968.
Quizás habría pasado mis noches en el Bim Bam Bum, y hubiese soñado con la revolución que día a día se iba incubando. Hubiese comprado condones, habria tenido una polola, le hubiese regalado sus pildoras, nos habríamos encamado hasta el cansancio y cada mañana habría partido a trabajar feliz, al diario o a la radio, por un Chile distinto, aquel que se sentía en lo profundo del alma... y que murió bajo los escombros del palacio de Gobierno.
Son tantas las cosas que hubiesen terminado ese 11 de septiembre...

(A través de las palabras queda claro no fui hecho para estos tiempos... )

Keep looking for a place to fit/Where I can speak my mind/I've been trying hard to find the people/That I won't leave behind/They say I got brains/But they ain't doing me no good/I wish they could/Each time things start to happen again/I think I got something good goin' for myself/But what goes wrong/Sometimes I feel very sad/Sometimes I feel very sad(Can't find nothin' I can put my heart and soul into)/Sometimes I feel very sad(Can't find nothin' I can put my heart and soul into)/I guess I just wasn't made for these times/Every time I get the inspiration/To go change things around/No one wants to help me look for places/Where new things might be found/Where can I turn when my fair weather friends cop out/What's it all about/Each time things start to happen again/I think I got something good goin' for myself/But what goes wrong/Sometimes I feel very sad/Sometimes I feel very sad(Can't find nothin' I can put my heart and soul into)/Sometimes I feel very sad(Can't find nothin' I can put my heart and soul into)/I guess I just wasn't made for these times/I guess I just wasn't made for these times/I guess I just wasn't made for these times/I guess I just wasn't made for these times/I guess I just wasn't made for these times/I guess I just wasn't made for these times...

Wednesday, April 05, 2006

El Poder (pt.2)

El primer bajo que tuve era un esperpento ultraliviano hecho por quizas que cabro chico explotado del Lejano Oriente. Era marca Yamaha, tenía una capsula simple tipo Precision y era de un modelo bien rockeeeero. Con el toque en mi primera banda; un clon de cuarto enjuague con lo peor de Pearl Jam. Era un niño de 18 años, posero, huevón y de mal gusto. Gracias a Dios esos tiempos ya pasaron, pero en esa época -un pendejo Martin Rivas recien llegado de la provincia- me sentía la raja caminando por las calles del centro de la ciudad.
Gracias a un dinero que llegó a mis manos de manera casi fortuita, en cierta ocasión en la que andaba deambulando por el Parque Arauco, vi el instrumento. Me gustó, pero no era lo que yo esperaba. Lo compré sin pensarlo demasiado y un par de meses mas tarde ya me encontraba tocando en una banda, formada por un gringo cuico, chistoso y bueno pal hueveo, un cubano beodo que se aplicaba fielmente a Vedder, un guitarrista acartonado medio pariente de mi prima y un baterista de pelo duro, que tiempo después lo vi canuteando una tarde de domingo en una esquina del sector oriente de la capital.
Y comenzamos a ensayar. El Ten completo -el primer disco de la agrupación de Vedder- salió por nuestros parlantes, además de algunos singles de esa horrorosa banda llamada Stone Temple Pilots. Y fue un año completo metido en esa wea. Tocando en algunos liceos y haciendo delirar a calcetineras en jumper y pendejas enfermas. Ahora lo pienso y los escalofríos se instalan en mi, pero en aquellos tiempos poco faltaba para llegar a ser John Paul Jones.

Tuesday, April 04, 2006

Conversación Telefónica



-¿Alo?
-¿Si?
-Buenas tardes, ando buscando a don Alfonso Calderón
-Si con él habla.
-Don Alfonso buenas tardes. Mi nombre es Carlos Valencia, soy periodista de Radio Universidad de Chile.
-Hola Carlos, cuentame ¿Qué se te ofrece?
- Don Alfonso, mire, estoy armando un programa radial, que saldrá al aire el próximo martes 20 a las 11 horas, sobre las corrientes literarias más importantes de Chile de los últimos 20 años, las vanguardias, la novela, los boom editoriales y bueno... nos gustaría mucho tenerlo de invitado en nuestro panel.
-Déjeme ver ¿cuando me dijo que sería?
-El próximo martes 20 don Alfonso.
- ¿Ha invitado a alguien más?
-Si, quedó de confirmarme Poli Délano, Germán Marín y Jorge Edwards.
-¿Invitó a Délano?
- Si, está dentro de los invitados.
- Entonces lo siento mucho, yo no podré ir. No puedo estar en la misma habitación que el señor Délano, porque hemos tenido algunas diferencias importantes que no viene al caso que te las cuente. Ahora si el no asiste avíseme y yo encantado asisto al foro.
-Bueno, lo llamaré, muchas gracias. Hasta luego.
-Hasta luego.

Sunday, April 02, 2006

El Poder (pt.1)


La primera vez que me sentí un huevón con un verdadero poder, fue aquel momento en el que me calzé las antiparras en los ojos, los guantes de amiato y abri la llave del gas. Acerqué la lumbre a la boca de la manguera y brotó una llamarada intensa, diafana y de color azul.
Acto seguido me acerqué al negro disco donde unas diminutas piedras amarrillas me esperaban, temblando dentro de su pequeñez, como presintiendo con su brillo el triste final que les aguardaba. Y sin pensarlo dos veces, acerque la llama al fondo del disco y el fulgor de las rocas se comenzó a encender, como los volcanes cuando inundan la tierra con sus ardientes rios pestilentes.
Al derretirse el metal me vi lanzando al aire un alarido de emoción que se escuchó en la cocina, el primer piso del taller y lejos, muy lejos en la plaza del pueblo. Minutos más tarde, la pasta de plata ya estaba en condiciones de irse al molde y yo feliz de ser un poderoso dios, aunque sea por un cuarto de hora.

Friday, March 31, 2006

Rosita Perez



Café Baquedano. Pza Italia, Un día viernes cualquiera, 14:30 horas...

Frente a mi, un suculento plato de grasientas papas fritas y un pollo grandioso al grille. Para pasarlo por el guerguero, una Coke clasica, la misma que botó el Muro, por 1989. Es todo lo que un individuo como yo podría esperar, en un viernes de sueldo y el tiempo libre que deja un par de reuniones fallidas.

Pero nada es perfecto. Más alla... una risa, un estruendo!!!!! Cacareos de gallinas menopáusicas en ciernes, permiten que mi atención se centre un par de mesas ubicadas en un rincón contiguo. Una chica de pelo oscuro, nariz respingada, con esa figura que entregan los gimnasios de moda, calzada con pantalones de género ajustado y una blusa horrible color marrón, compartía su almuerzo otra individua menos agraciada, rubia, de una gran nariz y ojos celestes un tanto descoloridos, vestida de jeans, blusa celeste y chaleca blanca. Frente a esta, una mujer de cabello rizado, chaleco cafe y cintura farandulera, acababa su plato, entre la conversación teñida de graznidos que llevaban sus contertulias y mi paciencia que a cada momento se iba reduciendo.

Con voz de pito, a esa hora en todo el café retumbaba el siguiente diálogo:

"... es que la Telefónica ha cambiado este pais hasta las patas -decía la rubia.

-Es que Chile ya no es el mismo de antes -replicaba después- Es que tenemos tantas cosas nuevas...

-Si- replicó la chica de pelo oscuro- Somos distintos... Y les voy a contar una cosita que me pasó...

-El otro dia -explicaba- conoci a un chino que era super pesado. Me decía que en este país había que tener apellidos para poder salir adelante. Y yo le dije altiro que eso no era verdad -siguió- que yo me llamaba Rosita Perez y que había llegado muy lejos. El tipo era como resentido, no se, era muy años 80... que lata un gallo asi...

-Si, que lata, replicaban las otras al unisono.

Fue en ese momento en el que mi ceja izquierda se levantó y mi cabeza se quedó mirando fijamente hacia la mesa en cuestión. La tal Rosita Perez cachó en breve que la estaban mirando y continuó con la conversación.

-Alla las cosas son distintas... la gente tiene más mundo, son como cancheros, no se...

¡Y fue en ese momento que pronunció aquella horrible palabra!

-Cuando estuve en España con mi PO-LO-LO, pudimos conocer gente de todas partes. Imaginate que en los bares de la ciudad podiamos estar con Gays y nadie decía nada- aseguraba aquel nefasto modelo de mujer. Y conversaban con todos, con nosotros, con mi PO-LO-LO, le tiraban las manos, pero como yo se que mi PO-LO-LO (si era tan amiga de sus interlocutoras podría haber contado como se llamaba el weon) es bastante machito para sus cosas, el se reia y no les hacía caso.
- Si -aseguraba la otra- los chilenos ya estamos para poder desenvolvernos en esos ámbitos. Estamos más grandes, tenemos más mundo- aseguraba la rubia.

Y para terminar de contaminar aún más el ambiente, el trio de pelotudas no hayó nada mejor que sacar sus mugrientos cigarros ultra light, lo cual unido a la conversación, transformaron al Baquedano en un antro completamente putrefacto. Y la Perez continuó...

"Alla en España depende del dueño del bar si deja fumar o no, manifestaba entre risas... Una noche acompañe a mi PO-LO-LO a tocar a una discoteque, y después el me decía que arriba del escenario me ubicó altiro, ya que la única nube de humo que había en el lugar era donde estaba yo, que esa noche me había fumado una cajetilla y media yo sola. Cuando salimos de la discoteque, me encontré con un cigarro de tres metros que prohibía fumar, pero en ese momento sólo atiné a reirme bien fuerte..."

Una chillona risa inundó la mesa y su tóxica mezcla con el humo hizo que mi pollo se volviera algo intragable. Pedí la cuenta y salí huyendo del lugar pensando en el Chile canchero y exitoso, que camina de rodillas en medio de la estupidez y la tontera.

Tuesday, February 28, 2006

Verano Raro... Raro Verano...



Este verano fue raro... por decir lo menos... MAS RARO QUE LA CRESTA en realidad. La cantidad de cosas que pasaron, dan como para pensar muchas cosas, que lamentablemente pasan en este mundo.

Me habían invitado al matrimonio de un querido amigo mio, en Calama, al cual conozco desde el tiempo que uno se hace cagar las rodillas en la calle, andando en bicicleta o jugando a la pelota. Un amigo de esos a los cuales tu le puedes pedir prestada hasta la hermana y te dice que si, sin que por eso dejen de ser buenos amigos.La huevá es que partí a esa ciudad de mierda, perdida en el desierto, dispuesto a pasar un buen momento en compañía de gente a quien no veía a hace una buena cantidad de años. Mal que mal un grupo de amigos nos encontraríamos alla y rememoraríamos los tiempos en los que hueviabamos por las calles de Chuquicamata y todos los condoros que nos mandamos en nuestra época de colegio.

En primer lugar el llegar a Chuqui y encontrarte con un campamento minero que fue la gloria de Chile desde los años 40, convertido en un pueblo fantasma, es algo que francamente sobrecoge. Casas clausuradas, negocios cerrados, el kiosko de tus helados y revistas favoritas sacado de cuajo, es algo que les puedo asegurar que no deja a nadie indiferente. Eso unido a la falta absoluta de negocios abiertos presagiaba ya el escenario en el cual se desarrollarían mis vacaciones. Este hecho, unido a la frivolidad, flojera y tinte provinciano del comercio en Calama, me hacía preguntarme a cada rato, que xuxa estaba haciendo ahi.

Y llegó el dia del matrimonio, un sabado de febrero a las 10 de la noche, en la Catedral de Calama. Quien oficiaba la misa era el párroco de Chuquicamata, con quien todos hicimos nuestra primera comunión y asesor espiritual del novio, un relacionador público, ex seminarista y ahora trabajador de una dependencia del Gobierno Regional.

La novia -a quien yo no conocía- era una morenita de anchas caderas y una presencia imponente, ataviada de un blanco vestido escotado y un complicado peinado, tocado y ramo de flores.El novio, nervioso por todo lo que implica el casarse por la iglesia, la esperó y juntos entraron al templo, con el fin ser ungidos bajo los ojos de Dios bajo el santo sacramento matrimonial.

Y comenzó la misa. Todo iba perfectamente bien hasta que los padres del novio subieron a la nave central de la Iglesia a leer una bendición especial que le habían preparado a su hijo, el menor de los hombres que se introducía por su voluntad propia, a la vida conyugal.

Fue en ese momento cuando se produjo el quiebre en aquella ceremonia tan solemne. En un momento dado, la madre del novio sufrio un repentino desmayo, que hizo saltar al diácono, al novio y al padre de este a socorrer a la pobre señora. En vano trataron de reanimarla -creyendo que se trataba de algo pasajero- y la introdujeron a la sacristia de la Catedral.

Diez minutos más tarde, salian rumbo a la clínica, ya que la desmayada no reaccionaba. Paralelamente el sacerdote siguió con la ceremonia, en la cual ya se respiraba un ambiente de preocupación y tensión, por algo que en un primer momento, pareció sólo un contratiempo pasajero.

Sin embargo la totalidad de los invitados a la boda, subió a los vehículos y partió al centro de eventos en el cual se realizaría la recepción, el vals, la comida y la fiesta en general. Llegaron también los novios -quienes pese al momento de tensión- bailaron el vals, brindaron con los invitados y cuando se disponían a sentarse, les avisan que la madre del novio había sufrido al interior de la iglesia un infarto cerebral y que en ese momento estaba siendo trasladada al Hospital del Cobre.

Fue en ese momento cuando quedó la arrancadera en el salón de baile, las primas lloraban, las hermanas derramaban lágrimas acongojadamente y gritos de los ñiños manchando sus ajuares se escucharon por los cuatro vientos en Yalquincha.Inmediatamente, los amigos más cercanos del novio partimos al hospital. Una vez que llegamos al edificio, el médico de turno manifestó que la paciente se encontraba con muerte cerebral y que mas adelante se entregaría un nuevo informe médico, junto con agregar que los pronósticos no eran nada muy alentadores.Una larga y fria noche fue la que vivimos ese sábado de febrero en el Hospital del Cobre de Calama.

Nadie nos podía asegurar que estaba pasando al interior de la UCI, ni el estado de real gravedad de la señora, salvo que la paciente estaba conectada a un ventilador mecánico y que en el trayecto entre la iglesia y el hospital le había entrado sangre en los pulmones.Ahi pasamos toda la noche. A las 6 de la mañana cada cual partió a su casa, para descansar un poco y a las 12 PM del dia siguiente, todos los invitados al matrimonio, en masa, nos encontramos en el hospital.

El diagnóstico del médico fue tajante; la señora Ana había sufrido un aneurisma cerebral y que lo mas adecuado era trasladarla a Antofagasta, cosa que se hizo a las 3 de la tarde de aquel día. La idea es que allá se pudiera operar, con la ayuda de especialistas que -curiosamente no existían en un centro de salud de alta complejidad como es el hospital de Codelco- y posteriormente iniciar su lento proceso de recuperación.

Nada de eso pudo realizarse. Producto del daño a los pulmones, problemas cardiacos múltiples, y sin poderse operar, la señora Anita falleció el domingo pasado a las 3 de la tarde en la ciudad de Antofagasta.

Saturday, February 25, 2006

End of The Holiday!!!


Que impresionante es la manera en que nuestra vida, poco a poco se nos va yendo de los dedos... Una cosa que quedó clara este verano es que nadie nos garantiza de que el próximo segundo de vida, lo vayamos a pasar en plenitud en esta tierra.

Nada nos asegura que nuestros próximos pasos nos llevarán a nuestra casa, como tampoco nada parece indicarnos que habrá una oportunidad más para besar en la mejilla a nuestros seres queridos.Lo ocurrido en este último mes, lleva a pensar en la importancia que se le da al presente y cual es el valor que le damos, día a día a nuestro último suspiro.

¿Donde nos pillará el momento? ¿Postrados, solos, comiendonos nuestras propias miasmas? ¿O En un escenario, rodeados de todos quienes nos querían, tocando el bajo en Roma como Mark Sandman o elevando preceas al Altisimo alabando a quienes más queremos?

Es dificil pensar en aquellos mecanismos que rigen aquellos momentos en los que uno cierra, apaga la luz y sale a recorrer la inmensidad sin más compañía que lo desconocido, sin más mochila que aquellos recuerdos, la imagen de todos los seres que recorrieron nuestros pasos y rincones, todas las huellas que dejamos por este planeta de mierda y lo que hicimos o dejamos de hacer por nosotros mismos y los demás.

Es duro pensar en ello... como es duro pensar en todos los que se fueron, -o los que pensamos que se irían- durante estas semanas de calor, que al revés de otros años, a nadie dejaron indiferente. Por eso... fuerza para los que quedamos... y resignación... Ya llegará el momento en que podremos nuevamente -y desde nuestras respectivas distancias- volver a ponernos de pie...


Tuesday, February 21, 2006

Un tonto y malévolo comentario sobre las malditas cajitas rectangulares...



¡Dios como odio a mis supuestos colegas que, enfundados en lo que se han de llamar una “profesión” se juran merecedores de un status que finalmente no se merecen! Creo que algún castigo debería aplicar la Autoridad Celestial contra quienes –amparados por el mentado título bajo el brazo- sueñan con elevar su status y aspirar al enriquecimiento personal. Lo admito; yo haría lo mismo. Pero también admito que no tendría el descaro de hacerlo sin observar mínimamente la realidad y como sus cuotas de horror, pobreza e ignorancia, van azotando día a día mi sensibilidad. No podría hacerlo –tampoco lo he hecho- frente a la verdad que, con toda su crudeza, me va entregando periódicamente sus bofetadas. ¡Como me gustaría manejar aquel guanaco que barriera con sus fluidos televisivos, toda la bazofia que día a día me ataca por los cuatro costados!
A ratos quisiera al menos que criaturas que ostentaran más decencia – léase demonios de la gula, la lujuria, o tal vez una sensata codicia- abrieran su capa y me invitaran a contemplar los placeres emanados de sus entrañas. Me resultaría más beneficioso que aquel rictus amargo que se dibuja en mi boca al leer la prensa o ver TV, rodearme de manjares, licores, y sexo del bueno.
Tal como en aquel pasaje de la Biblia en el que Cristo es tentado por Satanás para que finalmente deje de lado su ministerio y siga al Maligno por sobre todas las cosas, (Mateo 4, 1-11) a ratos pienso –no sin cierta malicia- en todos los opinólogos y protagonistas de las 525 líneas, tratando o infructuosamente de realizar un pacto con el diablo. Ya me imagino a Jennifer Warner, al Chico Perez, a Jordi Castell, o la Alejandra Valle, degollando gallinas, cociendo huesos o estrangulando perros, intentando hacer tratativas con el malvado, para disponer de todas las cosas de este mundo a cambio de sus pobres, básicas y simples almas.
Y me imagino a Don Sata, en su Consejo de Gabinete, rodeado de sus esbirros y asesores, evaluando la situación:
“Estos conductores de TV –diría el Care Cacho- llevan semanas invocando mi nombre, para disparar el rating de sus espacios televisivos. Ya me está cabreando que en cada reunión de pauta se pongan a saltar y a clavar agujas en muñecos de cera esperando los 45 puntos- agregaría el rey de los malévolos.
Es verdad –manifestaría Laloth, su Ministro del Interior- En la edición del lunes recién pasado, Julio Cesar Rodríguez tenía crucificado Nelson Mauri –con pica incluida- para que el espíritu oscuro se aproximara a su persona y lo transformara en el próximo panelista de Tolerancia Cero. Y hace dos semanas atrás este tal Jorquera le tenía clavadas las herraduras y ensillada la montura a la Warner para salir galopando en cualquier momento, al encuentro de tu maligna gloria.
El problema que se nos plantea es el siguiente; estos pelotudos nos están majadereando hasta el hartazgo –arguyó Satanás- No me costaría nada entregarles lo que me están pidiendo -agregó el Diablo- pero el problema saltaría en el momento en que aquellas adorables criaturas, exhalen su último suspiro, y su presencia en los avernos perturbe nuestro permanente tormento de almas pecadoras. Se me paran los pelos –continuó Lucifer- de solo pensar en la tiendita de Avello, escarbando "los sabrosos pormenores" de como Vlad el Empalador se hizo un anticucho con el alma de Adolf Hitler y como Nerón le prendió fuego al nuevo peinado de Patricia Maldonado. Se me aprieta el estómago el solo pensar en Jennifer Warner organizando el Rodeo del Infierno, en circunstancias de que aquí los demonios son muy celosos de su intimidad” -concluyó.

Y eso es algo como para preocuparse. Si ni en el infierno nos libramos de estos subnormales –como diría Don Graf- la verdad es que nadie está seguro.

Saturday, December 31, 2005

2005: El año del Paco

El caballero que Uds ven sentado en ese estupendo trono (que no es otra cosa que el sillón presidencial de Eduardo Frei Montalva) respondía al nombre de Eugenio Lira Massi. Si uds. quieren saber, quien es es, dentro de mi ranking de weones destacados este año, el más importante de todos.
Quizas se preguntarán ¿Qué tiene que hacer-a fines del 2005- , un tipo que desapareció en extrañas circunstancias hace más de 30 años atrás? ¿Qué papel juega en la vida de un pelafustán como yo, la presencia de un ser que casi nadie -de los de mi generación- conoce mínimamente?
Y tiene mucho que ver.
En un medio donde los periodistas no son más que unos topos casi ciegos, dominados por corporaciones cuyo norte informativo es la agenda settig. En una epoca en la que esta profesión de mierda es una escoria para el resto de la sociedad (cada sociedad tiene el periodismo que se merece), y en el que los temas no aguantan un análisis escolar de tercer grado, leer al Paco hace devolver fuerzas para seguir adelante en esta dura lucha...
Hay muchas anécdotas que se pueden contar del Paco. Desde la tribuna que tenía en la Entrevista Impertinente, el reportero estrella de Clarin se dedicaba a tirar con un carisma y una simpatía que ya se la quisiera Constanza Santa María, las barbaridades más grandes que una puede imaginar respecto a sus conspicuos invitados (politicos en su gran mayoría). La inmensa capacidad que tenía Lira Massi para reirse de sus propias desgracias, como también de las siutiquerías y respingadas de nariz de sus semejantes, sin lugar a dudas que lo transforman en un personaje único.
Interesante es observar como -a través de la pluma del Paco- se va construyendo un periodismo único, preocupado por los desposeidos, por los pobres, y los necesitados. Un periodismo chileno, "como las cazuelas" concebido bajo el ojo felino de Alberto "Gato" Gamboa y potenciado por aquellas verdaderas beldades del reporteo, cuya escuela es la calle, en el día a día y desde la crónica roja o las carreras a piacé de los hípicos, hasta las sesudas y cortacabezas editoriales de sus reporteros políticos van construyendo sueños e imperios.
Dentro de las gárgaras pseudorevolucionarias -Cuba, Fidel, el marxismo y otras hierbas- que desembocaron en toda la ideología de la Unidad Popular- la posición del Paco Lira fue la más cercana a la de un guerrillero que a traves de las manos manchadas en tinta estaba a un paso de hacer la revolución. Día a día, y a través de PURO CHILE, de la Columna Impertinente, del Huevo de Oro y todas las secciones del diario, se podría afirmar que mientras Allende se iba quedando cada vez más solo, y su administración se convertía en un pudridero, por la ineptitud de sus funcionarios y por las rencillas internas de sus partidos, el Paco fue de los pocos que se mantuvo fiel hasta esa mañana, en la que la Moneda sucumbía ante el fuego de los aviones y PURO CHILE era ametrallado bajo el fuego de las punto 50 que taparon el diario a balazos hasta dejarlo convertido en una llamarada humeante.
Triste final para un hombre que con su ejemplo, sigue vigente para todas las generaciones de periodistas que día a día bombardean al público con sus porquerías. Para todos ellos, los de hoy, los hipotecados moralmente que día a día nos martirizan con su presencia en medios, reparticiones públicas y empresas privadas, vaya mi más absoluto reconocimiento y un 2006 en el cual se pudran de una vez por todas.
Para ellos va mi saludo, de la mano de esta imagen de mi tio Johnny Cash:


Wednesday, December 28, 2005

Historia de Año Nuevo/Ficción!!!!


Habíamos entrado recien con un grupo de amigos al sucucho donde la gente, en ese momento, se desgañitaba bailando los "rrtimosh de moda" (en ese tiempo creo que era el axe o una mierda semejante). La pista de baile se extendía abrazada por una barra de madera, tras la cual los tres barman se peleaban al respetable con el fin de venderles un vino y destilados de dudoso gusto y procedencia. Mientras yo me compraba una botella de vino, se apareció por la caja -donde me encontraba pagando- una chica menudita, de pelito largo, ojos grandes y una expresión bastante risueña.
-¿De donde eres? -me interrogó sin dejar de apartar su mirada de la botella.
-De por aqui- respondí yo haciéndome el canchero.
- ¿Quieres tomar una copa?
-Seguro -dijo ella, evidenciando en su aliento que se encontraba arriba de la pelota desde hacía muchas horas atrás.
-¿Tu nombre es...?
- Sofía -dijo, para preguntarme posteriormente si me acompañaba sentados en la barra.
-No hay problema- Compartamos esta botella, que es la tercera que me tomo en la noche.Y nos sentamos a conversar. Aparte de llamarse Sofía, me contó que su papá era un coronel de Ejército retirado. Además me contó que se encontraba sin pega ya que en el último par de años, se encontraba con un cáncer que la tenía por las cuerdas.
Inmediatamente, algo no me comenzó a cuadrar en la mente. Si la tipa estaba taaaan enferma de cáncer como decía, ¿Por qué se había tomado hasta el agua del florero? ¿Por qué aparecía ante mi como una vulgar beoda, siendo que estaba en tratamiento y dieta estricta, según sus propias palabras?
Estuvimos en ese boliche un rato hasta que le propuse que fueramos a mi departamento a ver la profusa colección de discos que es mi gran orgullo.
Tal como aparece más adelante, esta fue la peor decisión que podia haber tomado en ese momento.
Anyway, el Ron Barceló nos esperaba en la casa, y pasamos a comprar hielo y bebidas. Ya en el camino al edificio, la ácida Sofía se me había tirado al dulce y poco le falto para que el discreto paquete ubicado entremedio de mis piernas, inundara sus dedos flacos y pequeños de sus manos.
Mientras nos encontrábamos en la botillería ubicada al frente de mi edificio, mi tia se paró en la caja y con cara de carnero degollado para que le comprara cigarros. Apesadumbrado ya por los numeritos que presentía que me iban a tocar en la noche, le expliqué que si quería fumar ella se los comprara. Después de tanto insistir en ese punto finalmente salió del lugar con la cajetilla y partimos a mi departamento.
Introduje la llave en la puerta, ésta se abrió y el depto -desordenado y todo- estaba ante nosotros. A esas alturas ya eran como las 6 de la mañana y unos suaves rayos de sol se insinuaban a través de las ventanas...
Una de las reglas elementales que tengo yo en mi departamento, es que todas las personas que quieran fumar lo pueden hacer en la terraza. Mientras yo corría las cortinas y me preparaba para servir un par de cubas libres, Sofía sacó uno de sus cigarros, y comenzó a encenderlo justo al lado de la puerta que da a mi pieza.
-Si quieres fumar -le dije yo- puedes hacerlo en la terraza. Yo sirvo los rones y te acompaño afuera, mientras te fumas el cigarro, dije yo, conciliador.
-¡Nadie me dice lo que tengo que hacer! -me interrumpió. ¡Yo fumo cuando quiero y donde quiero! ¡Y no porque me estes sirviendo un copete de últma vas a venir a manduquearme! ¡Eso no lo soporto!-agregó.
Ahí me di cuenta de que las había cagado medio a medio. Sin ni siquiera pescarla terminé de llenar los vasos y partí a la terraza. Sofía me siguió mascullando sus palabras, se sentó a mi lado y se mantuvo conversando conmigo, siempre en sus letanías de que el cancer la tenía cagada, de que las drogas la consumían, que había recorrido el mundo buscando una cura.
Mientras tanto, me fui al rack de los discos y saqué una estupenda colección de temas lentos de Ella Fitzgerald con Duke Ellington. Puse el disco en el equipo a un volumen moderado y al quinto compás del primer tema me dijo:
-¡Cambia esa música! Es demasiado lenta para mi.
Mascullando las xuxadas que pujaban por salir desde mi boca -y que por weon caliente me reservé- me paré a cambiar el disco.
Después de una breve selección decidí poner en la bandeja a Shaft de Isaac Hayes. Una obra maestra, que invita a que uno pueda admirar el amanecer con el mejor de los temples, sobre todo si es Año Nuevo. Nuevamente la misma historia. Antes que las cuerdas dieran pie al climax de la orquesta, Sofía nuevamente volvió a pedirme -y de una manera más prepotente que la anterior- que cambiara la música.
-¿No tienes algo de Marc Antony? -inquirió.-No, nada -respondí secamente. Me voy a dormir -repliqué. Tengo mucho sueño. Partimos a la pieza. Como un tronco viejo, Sofía se acostó al lado mio y no dejó que la tocara. Mientras se sacaba la ropa pude ver a la flaca más penca que me había tocado ver en la vida. Se desvistió completamente, y yo también. Luego se montó arriba mio y haciéndome cariño en el cuerpo, comenzó a besarme violentamente por todas partes. (putas, por fin sirvió toda la wea, me dije yo).
Estuvimos como 10 minutos besándonos y tirando las manos como loco; apretando el gatillo y practicando el spider, pero justo en el momento en el que el regalón de la provincia se aproximaba a los podados matorrales de la entrepierna de Sofía, un frenazo en seco remeció la escena.
-¡Condones! ¿Tienes condones?
-Si, dejame sacar uno.
-¡Siempre que quieras tirar conmigo tienes que usar condones, ya que por mi enfermedad no sería ninguna gracia que yo tuviera un hijo! ¡Como lo voy a cuidar si apenas puedo soportar es que cáncer que cada día me carcome!- rugió.
Mientras me ponía el condón en el miembro, sentí que los sonidos de su voz y su discurso respecto a la natalidad se iban mezclando en una masa indistinguible de palabras que la verdad ya no estaba en condiciones de escuchar. No podía creer en ese momento que -de todas las minas del bar- me hubiese tocado la más antipática, ignorante y retardada del lugar. Esto unido a su mal que definitivamente le hacía pelar el cable, me instaba a tomar una decisión rápido. Y pensando en esa decisión me quedé dormido- con el condon puesto y sin usar- hasta que una hora más tarde, unos lenguetazos bovinos me despertaban y me decían:
- ¡Despierta papito! ¡Despierta que me tienes que hacer feliz!Y en ese momento se montó arriba mio y el discurso del condón se había ido a las pailas. La tal Sofía tenía mi miembro sujetado entre sus piernas, y se refocilaba en él mientras me gritaba cosas en esa jerga warrior-picante propia de las camboyanas.
-Dime que soy para ti papito... dimelo, quiero ser tu perra, mamar de tu leshe, ser tu puta, tu maraca...

Con los choros bien sacados del canasto y como a esas alturas ya no quería ninguna tontera más, me paré de la cama y me enfrenté a su sicótica expresión de mina caliente:
- ¡Pesca tus huevadas y mándate a cambiar!
- Pero...
- ¡Pesca tus cosas y te vas!
- Es que...
- ¡Nada! ¡Te vas!
- No soy de aquí y le dije a mi papá que llegaría mañana en la noche a mi casa...
- No me interesa...te vas de aqui... - interrumpí.

Y salió del departamento. No sin antes hacerme un escandalo de gritos, quebradera de copas y empapelarme a chuchadas por ser un weon vaca. No me importaba. Lo unico que pensaba a esas alturas que estas weas tan pencas sólo me pasaban por ser un weón caliente. Y de que nuevamente y en un rincón de mi vida, me volverían a pasar... Linda la wea...

Tuesday, December 20, 2005

With The Beatles...



Cuando caí en mi sueño -sin que me molestaran las sirenas de los carros bombas, los gritos de las minas dando jugo y los balazos y botellazos de mi barrio- entre al mundo de fantasia, nunca jamas, monstruos peludos y todo el hueveo propio de toda la tontera... Y estaban los Beatles. Si, Los Beatles, Paul, John, George and Ringo se encontraban en algo parecido a un camarín y a juzgar por su aspecto, se encontraban en la gira de Rubber Soul.

Sin lugar a dudas eran muy divertidos. Al igual que en los documentales y testimonios sonoros de los Four Fab, John y Ringo eran los payasos, mientras que George se mostraba más reservado y Paul el mismo weon pesado que a mi se me imaginaba después de escuchar sus discos.

Fue extraño... conversaba con la gente de la banda, y otros (incluido el mismísimo Klaus Vorgman) y Epstein se paseaba desesperado mirándome como el intruso que yo era.

-¿Como llegó Ud. por aquí? -preguntó el manager del grupo.

-Si lo supiera se lo diría -respondí esbozando una leve sonrisa en los labios.

-Pero todo parece indicar que abrí los ojos y estaban ustedes aquí -proseguí, sin quitar la mirada de John, que en ese momento tomaba su Epiphone Casino y se la apoyaba en el regazo.
Consciente de que yo me encontraba ante un momento histórico, le dije a Klaus que me sacara una foto con los 4 Fab. Diligentemente el colaborador de los Beatles sacó una máquina alemana Leyca de 35 mm y nos juntó a todos -incluido Epstein- e inmortalizó el momento. Lo divertido fue que después de este hecho, le dije que por favor, dentro de unos 30 años más, escaneara la foto y me la mandara a mi e-mail. Me miró con cara de "pobre weon este" y siguió conversando con Ringo.

Y como lo hacía Peggy Sue en esa mala película del cable, cuando sostenía -en 1951- que el hombre llegaría a la Luna en 1969, yo recordaba a Pet Sounds un año más tarde, Todd Rundgren a comienzos de los 70's y a Alex Chilton en 1974. George parecía no imaginar que trabajaría con Spector en All Things We Must Pass e Imagine, sólo estaba escondido en un recodo de la mente de John Lennon.

Todas esas melodías circularon por mi cabeza hasta que en un rincón del cuarto, me topé con un ejemplar deslavado de Salinger. Y pensando en el Guardían en el Centeno, volví nuevamente -y de un momento a otro- a poner los pies en esta tierra.-

Saturday, December 17, 2005

Susanita

El otro dia me encontraba en un bar frente a la casa bebiendo (cosa no tan rara y muy habitual en mi) una espumosa y no tan fria cerveza. La radio Imagina tocaba unas weaitas de Nino Bravo que estaban bien pulentas. De pronto, una mujer alta, pelo en melena y con unas carnes tan prominentes que llamaron mi atención, se sentó justo al frente de donde yo estaba ubicado. Con un rostro entre triste y apesadumbrado pidió una Báltica de litro, se sirvió un vaso y con ojos lastimeros se puso a conversar con el mozo.
-¿Viene solita mijita? ¿Y su novio donde está? -preguntó el cantinero.
No quiero saber nada de ese imbécil -dijo, como si estuviera actuando en algun culebrón venezolano, para acto seguido empinarse la cerveza como si fuera un comercial de agua mineral Benedictino. Ahi dejé de prestarle atención, pero por lo que pude escuchar entre lineas, el tipo la había hecho tonta con 70 lucas y el hombre se estaba haciendo el weon con la plata. Sin embargo el susodicho le había rejurado que se encontrarían en ese bar.
Minutos más tarde llega el pastel transformado en un verdadero energúmeno. Su cara de rabia contra su polola se transformó en un rictus cuando la vio sirviendose el segundo vaso de cerveza.
¡TONTA HUEVONA! le dijo a vista y paciencia de todos los parroquianos que en ese momento nos deleitabamos en el bar.
Inmediatamente la cara de verguenza ajena se apoderó de todos nosotros y el weon salió raudo del boliche. La pobre mujer no sabía donde meterse y unas tibias lágrimas se asomaron por su rostro.El imbécil volvió tras sus pasos después de un par de minutos y se sentó al lado de la susodicha, que ya no podía parar de llorar.
- ¡Por la cresta Susana, como se te ocurre ponerte a tomar. Te he dicho tantas veces que el copete te hace mal por la mierda!
-¡Pero si esta cerveza te la compré a ti Carlitos. (De Carlitos trataban al weon) Te estaba esperando y tu no aparecías, asi es que pedí esta cerveza, para que la compartieramos los dos!
Sacando su ira a cuestas, Carlitos interrumpió:
-¡Cuantas veces te he dicho que no puedes andar tomando por ahi mierda!-
A esas alturas la mitad de los parroquianos del bar ya estaban que se paraban a chantarle un zapato en la raja al tal Carlitos y todos estabamos pendientes de la batahola que había generado estupidamente el individuo contra su polola.-
¡Y yo el muy huevón comprándote ropa! Y saca una bolsa de Almacenes París y se la tira encima de la mesa.Ahi la pobre mujer no sabía que hacer, excepto enjugar sus lágrimas que a grandes borbotones salian llevándose tras si el maquillaje el alcohol y las ganas de seguir compartiendo la mesa con ese individuo.
Carlitos, más que nada por las miradas inquisidoras del resto de los beodos del bar, cachó que las estaba puro cagando y empezó con unos murmullos casi imperceptibles: -Susy, yo te amo, yo te quiero y quiero que estemos juntos mi amorcito... y toda la wea.
Y agarró la bolsa -vapuleada ya por la conversación- y de adentro se asomaron unos petos y minifaldas que denotaban la absoluta falta de gusto por la ropa del comprador. Pese a que Susanita miró con ojos de amor a Carlitos después que éste le entregara las prendas, daría fe que todos los borrachos miraron a la chica -cuya contextura era bastante gruesa- y después se la imaginaron cagados de la risa, sin caberles en la cabeza como podría ponerse esas diminutas polleras.
Diez minutos después todo era armonía y felicidad en la mesa. Tomados de la mano pidieron la cuenta. Susanita agarró su billetera de ratón Mickey y pagó todas las bebidas y licores. Embelesado Carlitos la siguió -llegaba a flotar en el aire de lo balsa- hacia la calle, en donde perdieron sus pisadas hacia su cercano nidito de amor. Huevones.

Thursday, November 17, 2005

Mitos y Vejetes...


Un interesante descubrimiento realizaron científicos de la Universidad de Exeter. Cierta enzima, suministrada en pequeñas cantidades, transforma a ancianos decrépitos en fuertes centauros, mientras que las abuelitas quedan transformadas en verdaderas sirenas. Todo un acontecimiento; la mitología y los cuentos de hadas, al alcance de una pensión vitalicia relativamente modesta.

¿El problema?

Los centauros compiten con los hombres por las mejores tierras; las sirenas, por su parte, reptan por la costa, en busca de jóvenes mancebos para llevarlos y adiestrarlos, como criaturas de las profundidades. Sin lugar a dudas, el invento que cambió al mundo.

Wednesday, November 09, 2005

El Club de los Hijos de Puta

El Club de los Hijos de Puta volvió a reunirse una vez más, en aquel sótano que los vio nacer, mientras desangraban el bolsillo de sus protegidos. Al igual que 30 años antes, se tomaron su buena champañita, trituraron a aquellas sombras que -según ellos- no los dejaban dormir y acordaron en que el más bruto de todos sus hijos, volvería a ser el presidente.
Y no se arrepintieron. A dos años de su ascensión al poder, arrasaron ciudades, campos y familias completas, a punta de balas, picanas, alicates en las tetas y una que otra bendición del cielo, para sanarlos del poder escondido de aquellos infieles que -según ellos- querían exterminar su estúpida forma de vida. Sin lugar a dudas estaban cagados de miedo. Al igual que la expresión comunmente usada "El elefante arrasando con la cristalería", los hombres de la capucha blanca -numerarios de la gran Puta- estrangularon a sus semejantes, por su propio bien y por los designios del Señor que siempre son misteriosos.
Y como son muy misteriosos los caminos del Señor, Este ya hastiado del grado de patudez de sus falsos guías, decidió alinear sus planetas y poner a toda la lenocinia cofradía al borde de un fuego que ardió lentamente, al ritmo de sus petrodólares, sus gustos caros, la tonta beatería y su falta de preocupación por la gente de a pie. Y ahí, a fuego lento y durante siglos, se quemaron a carne viva... pagando todas y cada una de sus tropelías.-

Friday, October 21, 2005

Etilicamente Correcto


Mire mi rostro,
pareció hablarle
a mis ojos
que caían atiborrados de cerveza.

La severa mirada reprendió mi cabeza
el pulso idiota de mi cuerpo sacó su afilada daga
y se la ofreció como sacrificio
a la muchedumbre del bar.

Volvi a mis andanzas
brindando por ellos
nada es perfecto
en este lugar.

Todas iban a ser reinas
me expliqué
mientras los parroquianos huían del recinto
y la oscuridad nublaba mis ojos con su insolencia.

Mañana será otro día
pense al acostarme en la acera
para sentir una vez más
aquellas manos que me acarician
me miman y cobijan mi rostro
sin odio, egoismos ni la estupida revancha
que me hace huir cada vez más rápido de mis pisadas.